Cuando ya no alcanza con “una guitarra para arrancar”, la M7 aparece con una construcción más refinada y un sonido que se siente desde el primer acorde. Una verdadera guitarra de estudio superior, pensada para crecer en serio.

Tapa de pino importado: mayor proyección, brillo y definición en cada nota
Caja de paraíso: calidez sonora y estética más elegante
Mástil de cedro paraguayo: estabilidad, firmeza y comodidad al tocar
Diapasón y puente de nogal seleccionado: tacto suave y excelente respuesta
Trastes de bronce: durabilidad y brillo tonal
Clavijero niquelado con paleta nacarada: afinación precisa con estética premium
Cuerdas de nylon: comodidad y sonido clásico desde el primer día

 

Más cuerpo, más definición y mejor respuesta en todo el rango.